¿Duro o suave? ¿Eléctrico o manual?… ¿Cuál es el mejor cepillo de dientes?

El cepillo de dientes se desgasta, sí. Y además acoge bacterias y microorganismos que pueden provocar caries y otras enfermedades bucodentales. También es importante elegirlo bien, ya que no todos los dientes son iguales. En aras a mantener sana nuestra boca y conseguir para ella la mejor de las higienes, el
Colegio de Dentistas de Alicante ofrece una serie de consejos ante la pregunta: ¿Cuál es el mejor cepillo para mis dientes?
¿Normal o específico?
Existe una gran cantidad de modelos distintos de cepillo de dientes. Por ello, la primera pregunta que deberíamos hacernos es si de verdad necesitamos uno normal o sin embargo sería conveniente contar con uno específico que se adecúe más a las características de nuestra dentadura. Debe ser nuestro dentista de confianza quien responda a esta pregunta.
¿Cerdas duras, medias o suaves?
Aunque en principio dependerá de cada momento concreto de nuestra vida y de cómo se encuentre la salud de nuestra boca, por norma general los dentistas recomiendan no optar por cepillos demasiado duros, ya que con la acción del mismo podemos dar pie a un tipo de cepillado más agresivo que pueda llegar a dañar nuestro esmalte.
Es erróneo creer que cuanto más duro es un cepillo mejor limpiaré mis dientes. Generalmente será adecuado un cepillo medio e incluso suave. Lo importante es dedicar el tiempo correcto al cepillado y usar la técnica correcta.
¿Formas onduladas, curvas o ergonómicas?
Hoy en día el mercado ofrece una cantidad enorme de cepillos de muy distintas formas. Desde la empuñadura ergonómica a las cerdas curvas, onduladas, rectas, uniformes o no€ El dentista puede aconsejarte un tipo de cepillo adecuado para tus necesidades, pero realmente no existe un criterio unánime sobre cuál es mejor. Generalmente el profesional recomienda usar el cepillo cuya forma nos resulte más cómoda.
¿Tamaños y materiales?
Los cepillos con grandes cabezales pueden parecer que abarcan más espacio y limpian mejor, pero por el contrario es más complicado manejarlos y que estos lleguen a los pequeños rincones de nuestra boca. Por ello nuestro dentista nos recomendará que usemos cepillos de cabezal medio o pequeño.Sobre los materiales, sobre todo del mango, el Colegio de Dentistas de Alicante incide en que el cepillo debe estar hecho con algún tipo de material antideslizante para evitar accidentes y golpes en nuestros dientes, boca o encías.
¿Cepillo manual o eléctrico?
Aunque los cepillos eléctricos pueden presentar ciertas ventajas sobre los clásicos, hay ocasiones en las que el cepillo manual puede resultar conveniente. Para responder a la pregunta: "¿Qué son mejores los cepillos eléctricos o clásicos?". El Consejo General de Dentistas de España apuesta por que la elección la realice el paciente siempre contando con la supervisión del profesional de la odontología, pero hay una serie de ventajas para cada modelo:
Ventajas del cepillo eléctrico
1.- Los cepillos eléctricos más modernos emiten una señal acústica para avisarnos de que ya hemos cumpliendo los dos minutos necesarios de cepillado para una correcta higiene bucodental.
2.- Los estudios dicen que el cepillo eléctrico reduce un 20% más la placa bacteriana, responsable de la producción de caries y gingivitis.
3.- Son más respetuosos con el esmalte dental. Cuentan con un mecanismo de control de la presión, que evita que se produzca una abrasión en la superficie de los dientes.
4.- Hay estudios que demuestran que las personas que los utilizan suelen dedicar más tiempo al cepillado (entre un 20 y un 40% más) que los que emplean cepillos manuales. Este resultado se puede deber a que el usuario se cansa menos o está más concienciado con la necesidad de mantener una correcta higiene bucodental.
Ventajas del cepillo tradicional
1.- Después de una cirugía con puntos de sutura o con una zona dolorida, el cepillo manual de cerdas ultrasuaves permite un cepillado más delicado y es uno mismo quien controla mejor la velocidad y la intensidad a la hora de limpiar la zona afectada.
2.- Lógicamente, el cepillo manual es más fácil de transportar y de usar en cualquier momento cuando estamos fuera de casa.
3.- Las personas con ortodoncia deben usar cepillos manuales, ya que los eléctricos pueden desprender algún alambre o bracket si no se usan con cuidado.
4.- En el caso de los niños, el cepillo manual es una herramienta más adecuada para la fidelización del niño con el cepillado, ya que actualmente existe mayor oferta de este tipo de cepillos para su tamaño en boca y manos.
En definitiva, el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante (COEA) recomienda siempre consultar a nuestro dentista de confianza si tenemos cualquier duda sobre qué cepillo es el mejor para nuestros dientes. En general se podría decir que para los adultos el cepillo eléctrico de una dureza media o suave puede ser el más recomendado, pero también puede servirnos perfectamente uno manual con las mismas características.
El cepillo de dientes es una herramienta utilizada desde la antigüedad -se han hallado restos de cepillos en el Egipto de los Faraones-. Es importante elegir bien el modelo, pero también lo es utilizarlo de la mejor manera en aras a nuestra higiene bucodental, pilar básico de nuestra salud.
¿Por qué no son saludables los piercings orales? 10 razones para no llevarlos

El COEA desaconseja estos elementos decorativos debido a las enfermedades bucodentales, desgarros o traumatismos que pueden provocar.
Perforarse la lengua, los labios o las mejillas puede considerarse algo atractivo. Algunas personas así lo consideran. Lo que está claro es que esta práctica popular puede interferir en el habla, la masticación o la deglución, además de que puede provocar serios riesgos para nuestra salud bucodental y, por ende, general.
Así de claro lo expone el Consejo General de Dentistas de España y el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante (COEA), que ofrecen un decálogo de razones para decir no a esta forma de expresión personal, puesto que la moda y la estética no pueden comprometer tu salud. Y quienes quieran seguir utilizando estos accesorios tiene 10 consejos a seguir.
Decálogo para decir "no" a los piercings orales
– Traumatismos: Si el piercing está en la lengua es necesario saber a qué riesgo nos enfrentamos, ya que al perforarla se puede dañar el nervio y provocar pérdida de sensibilidad de forma ocasional o permanente. Esta lesión puede conllevar un gran dolor, la pérdida del sentido del gusto y dificultar el habla de las personas que se someten a la intervención para portar este elemento estético. Dolor, hemorragias y edemas se pueden dar en cualquier orificio en lengua, cara o labios.
– Infecciones: La boca es un entorno húmedo y en ella se reproducen cientos de bacterias. Las medidas higiénicas para realizar en ella un agujero deben ser extremas en el momento de hacer el piercing pero también después. Si no se cumplen ciertas pautas se puede desarrollar una infección local que podría llegar al torrente sanguíneo y alcanzar a otros órganos. Algunas de estas infecciones pueden ser graves.
– Retracción en las encías y gingivitis: Si el piercing se coloca en el labio inferior esta acción puede generar la recesión de las encías en la cara vestibular de los incisivos inferiores. Si el piercing se hace en la lengua, es normal que cause retracciones en las encías de los incisivos anteroposteriores. Así lo advierte el Consejo General de Dentistas, que añade otras patologías frecuentes en personas con estos elementos: la gingivitis y la periodontitis, dos enfermedades cuyas consecuencias pueden ser muy graves para la salud bucodental porque pueden ocasionar pérdidas dentarias.
– Fractura dentaria y desgarros: El COEA advierte: Es frecuente que las personas con piercings intraorales tengan la costumbre de morderlos o jugar con ellos empujándolos contra los dientes. Este hábito puede ocasionar fracturas dentales o fisuras en el esmalte del diente. Está comprobado que la mayoría de las personas que siguen esta moda sufren alguna pérdida de su estructura dental. También pueden producirse desgarros de la carne.
– Salivación excesiva y mal aliento: El piercing en la cavidad oral, sobre todo si se encuentra en la lengua, pueden producir alteraciones en la salivación que son muy incómodas y molestas para quienes las sufren, así como mal aliento.
– Cicatrices queloides, alteraciones de la masticación y posible ingestión del piercing: Las cicatrices que dejan los piercings son abultadas y fibrosas. Sin duda suelen ser dolorosas al tacto y no se pueden abordar quirúrgicamente. Siempre queda marca. Además, su colocación puede provocar alteraciones a la hora de masticar y es frecuente la ingestión del elemento con sus posibles consecuencias.
Consejos si tienes un piercing oral
El Colegio de Dentistas de Alicante recomienda a las personas que llevan piercing oral, en primer lugar, que preferiblemente se lo retiren. Pero si deciden seguir llevándolo, hay que tener mucha precaución y seguir unos consejos:
1.- Evitar el tabaco, el alcohol y las comidas grasas en la fase inicial y, al menos, hasta que el orificio haya cicatrizado completamente.
2.- Solicitar a nuestro dentista que nos recomiende un enjuague antiséptico adecuado.
3.- Mantener siempre limpio el piercing, libre de restos de comida y bebida, para evitar infecciones.
4.- Comprobar con periodicidad el ajuste del piercing para evitar atragantamientos o asfixias.
5.- Manipular siempre el piercing con las manos muy limpias.
6.- Si practicamos cualquier deporte de contacto, utilizar protectores bucales o retirar el piercing durante el ejercicio.
7.- Si vemos algún cambio de color o forma en la zona acudir rápidamente al dentista para que nos indique el tratamiento más adecuado. Es decir, vigila posibles signos de infección
8.- Ten cuidado con los movimientos del piercing al comer y al hablar.
9.- Cepíllate dos veces al día, al menos.
10.- Visita periódicamente a tu dentista para revisar el piercing.
¿Qué significa matar el nervio del diente?

La endodoncia es una disciplina de la Odontología que consiste en tratar el interior del diente. Efectivamente, cada pieza dental tiene por dentro unos espacios que recorren desde la corona o parte que sobresale de la encía hasta el final de la o las raíces, informa el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante (COEA).
En ese espacio interno reside el famoso "nervio" del diente, aunque ese apelativo no es del todo correcto. En el interior del diente, en el espacio pulpar, reside la pulpa dental.
La pulpa dental: "autoprotección" para nuestros dientes
La pulpa dental es un entramado de fibras nerviosas y capilares sanguíneos que mantiene nutridas unas células que residen en los huecos de la dentina.
Como cualquier célula, los odontoblastos requieren que les llegue sangre, y esta nutrición se realiza a través de la pulpa dental. Además, los odontoblastos informan al cerebro de si algo está muy frío o muy caliente. Esta información se realiza a través de las fibras nerviosas de la pulpa dental.
Es un método de protección al fin y al cabo que tienen los dientes para que podamos "medir" la temperatura de los alimentos o bebidas que ingerimos.
Caries Dental: ¿Cuándo un empaste y cuándo una endodoncia?
La caries dental es una lesión del tejido dentario duro. Una sucesión de bacterias, que se adhieren, en primer lugar, y penetran, en segundo término, son la causa de la misma.
Las bacterias que se adhieren son la clave de la formación de las caries y la mayor parte de los métodos preventivos que existen van enfocados a combatir estas bacterias.
El principal método para luchar contra la caries, y el más efectivo también, es el cepillado dental, mediante el cual barremos esas bacterias para "despegarlas" de la superficie del diente.
uando, por diversos motivos, empiezan a adherirse otras bacterias, la lesión puede empezar a penetrar en el diente. Este nuevo grupo de bacterias tienen la capacidad de metabolizar los azúcares de la dieta creando ácidos que son los que desintegran o desmineralizan la estructura dura del diente.
Es entonces cuando la lesión carnosa empieza a ser penetrante, es decir que empieza a crear un hueco dentro del diente.
Lo ideal es detectar a tiempo la caries y realizar una obturación o un "empaste" de esa cavidad carnosa formada.
Pero en ocasiones, las bacterias han penetrado lo suficiente como para empezar a llegar al centro del diente. Es entonces cuando la pulpa dental o "el nervio" empiezan a verse afectados.
En ese momento es cuando el procedimiento terapéutico denominado endodoncia empieza a aparecer como necesario.
La endodoncia no "mata" el nervio, lo desinfecta y lo sella
Este procedimiento consiste en eliminar la pulpa dental, desde la parte coronal hasta el interior y final de las raíces. El objetivo principal no es eliminar la pulpa dental o "matar el nervio".
Una de las claves de éxito en estos tratamientos reside en la desinfección del espacio interno del diente. Desinfectar el interior del diente para que no queden bacterias que puedan colonizar ese espacio, donde al no haber sangre, ya no estarán nuestras defensas para combatirlas.
Además de desinfectar el diente por dentro, otra de las claves para que el tratamiento funcione en el tiempo es el sellado que se hace tanto del espacio interno del diente, como del espacio superior por donde se ha accedido a él.
Será por lo tanto tan importante el sellado interno de las raíces como el sellado más externo u obturación ("empaste").
El objetivo de la Endodoncia por lo tanto es la desinfección y sellado posterior del espacio interno del diente. Se pretende dejar un diente sin bacterias en su interior y dificultar al máximo la penetración de nuevas bacterias externas.
Evitar el debilitamiento con una corona o "funda".
Por último, pero no por ello menos importante, cabe mencionar el aspecto mecánico que afecta a todos los dientes. Los dientes los usamos para masticar y reciben por lo tanto fuerzas, en muchas ocasiones, considerables.
Los dientes que han recibido un tratamiento de endodoncia, son dientes que estructuralmente han sido debilitados. Ya sea por la caries profunda que han sufrido como por el acceso que hemos tenido que hacer para tratarlo.
Este debilitamiento estructural hay que compensarlo para evitar que el diente se fracture con el uso masticatorio normal que tiene en la boca. Para ello, estos dientes se refuerzan con una corona o "funda" o con una incrustación.
Los materiales que se usen no son tan importantes siempre y cuando se recubra correctamente toda la estructura debilitada.
Por lo tanto para resumir, el Colegio de Dentistas de Alicante destaca que el tratamiento de Endodoncia tiene dos objetivos principales, desinfección y sellado del interior del diente, y que sin una buena protección posterior, el diente endodonciado también podría sucumbir al fracaso.
En próximas ediciones hablaremos de los diferentes pasos que tiene la endodoncia.